••Narra Catrina••
Me sentía tan rara, tan fuera de si.
Sentía el cuerpo tensó, frío, carcomiéndome los huesos. Pero al mismo tiempo, estaba envuelta en calidez. No comprendía mi propio cuerpo.
Había un pitido constante que no se iba. Insoportable. Pero el olor… era agradable. Sí, cierto aroma antiséptico, pero había algo más… masculino, que penetraba mi nariz y me hacía relajar.
Los párpados me pesaban, pero me obligué a abrirlos. Y fue cuando todos mis sentidos despertaron. Mi mejilla e