Rato después Gabriela salía prácticamente corriendo de la habitación, mientras se ponía unos pequeños diamantes en las orejas, seguida de Jazmín también a la carrera que le decía que llegarían a tiempo, escuchó a lo lejos la risa de León y resopló. Él tenía más tiempo aun que ella, la había soltado hacía escasos minutos, lo justo para ducharse y cambiarse. Al menos no había marcas visibles esta vez. Un rubor se extendió por su cara y Jazmín preocupada le preguntó si se sentía bien, asintiendo s