León está bien. –dijo el propio León interrumpiéndolos. Si algo podía hacer, era determinar cosas en segundos. Al ver el trato entre su esposa y su primo por fin había creído las palabras del hombre, la veía como familia y nada más, sabia incluso que estaba comprometido, pero, era hasta ahora que podía ver más de cerca su interacción por corta que fuera, que en realidad solo había lazos fraternos. Gabriela le dirigió una mirada un tanto asombrada y algo escéptica.
¿Sí? –preguntó cautelosa ladea