28. Keira
Llego en la mañana, recojo el café de Aiden y llamo a Flin para que me ayude a subir el elevador.
Agradezco a Flin.
Toco la puerta de Aiden.
—Adelante.
—Buenos días señor —coloco el café sobre la mesa.
En resúmen de mi noche anterior, le pedí a Aiden que se marchara pues estaba cansada. La verdad es que como se estaba tornando la conversación no me gustaba para nada.
—Buenos días Buckett —me saluda con una sonrisa. ¿Estará de buen humor?.
—Señor se está llevando a cabo el inventario de las