Mundo ficciónIniciar sesión—Te quiero, —se escuchó un susurro, y su eco inexistente se extendió con el viento, llenando el mundo de verdades desconocidas para ambos.
—Te quiero también, —se escuchó la respuesta, y las verdades llegaron a sus mentes y sus corazones.
¡Ay las nubes negras cubriendo una escena maravillosa! ¡Ay la brisa y la hierba y la calidez de manos entrelazadas! El amor en su máxima expresión s







