Mundo ficciónIniciar sesiónEmilio Cartagena se miró en el espejo de su habitación y encontró una sonrisa amplia en su reflejo. El cabello le caía en forma de hongo, su uniforme estaba desarreglado y su aspecto era el de un chico, cuando menos, extraño. Aun así, no le importaba.
Mirándose una última vez, se retiró satisfecho. Tenía quince años y el ímpetu de ir al colegio cuanto antes.
Su mochila estaba lista, su madre molesta y su corazón acelerado. Aquel día, si todo iba bien, iba a ser muy importante.







