Mundo ficciónIniciar sesiónAguardaron, con los dedos cruzados, a que Javier respondiera el mensaje que acababan de enviarle.
—Debe estar pensando qué responder, ¿no crees? —preguntó Marge cuando llevaban más de diez minutos esperando.
—Qué tanto tiene que pensar, no entiendo. Él mismo armó esto y ahora tiene que entende







