AFRODITA FERRO
Había llegado la hora y también la confirmación de que mi novio estaba en el club. Busqué el vídeo, abrí su conversación y se lo envié.
Yo sabía que el vendría a mi oficina en cuanto lo viera y que seguramente pediría mil disculpas o más.
La puerta se abrió y él entró.
-Te lo puedo explicar. Te amo, lo juro
-¿Esa es tu gran explicación? ¿Buscabas el amor en la boca de Zaira? Christian vete. Déjame sola y en otro momento hablaremos. Si no sales por las buenas, te sacaré yo misma