NARRADOR
Afrodita estaba emocionada por su próxima boda, pero aún más por llevar en su vientre un hijo de quién tanto amaba. Lo único que esperaba era que no se pareciera ni remotamente a Erick o sería su único hijo.
Al caer la noche, aún en el apartamento de Afrodita todo era alegría y celebración. El timbre sonó justo antes de pedir la cena y Afrodita encontró a Monique con los niños en el umbral de su puerta.
-Discutimos, aún necesita unos minutos, pero vendrá aquí. ¿Hiciste las pruebas?-