Con la partida de estos dos se fue el tiempo, los años rápidamente empezaron a transcurrir. Flor y Belinda fueron aceptadas en la misma universidad, sus gritos de alegría fueron grandes. Los correos iban y venían entre Flor y Andrés, se podría decir que todos los días hablaban por teléfono y por correo, las videollamadas iban y venían. Hasta en un tiempo ella se cortó el cabello por el cuello, la verdad lo había hecho para ver cuánto tiempo pasaría sin ver a Andrés en persona, sentir su cuerpo,