Andrés al darse cuenta que Flor había accedido a la proposición sintió más libertad ante el momento. Aunque, la joven estaba muerta del miedo, por su mente pasaban muchas preguntas de lo que estaba haciendo.
Traía puesto un vestido rojo que tenía una cremallera escondida en su derecha, y no sabía si Andrés sabría encontrarla, pero de la nada, él ya estaba bajándola.
—¿Cuantas veces has hecho esto? —repentinamente le preguntó, había recordado que el chico era modelo. De la nada, el momento se ha