Flor estaba tirada en el suelo y Andrés andaba su celular sentado en el mueble.
—¿Vas a seguir ignorándome? —preguntó Flor de la nada.
—No te estoy ignorando —respondió él bajando el celular y dejándolo a un lado.
—¿Por qué estás tan serio conmigo? —preguntó ella rodándose hasta él y después se arrodilló frente al muchacho y mostró un rostro algo triste, puso sus manos en las piernas del joven y acostó su barbilla sobre sus manos.
—¿Sigues hablando con Alex?
—A veces, cuando nos encontramos en