Mundo de ficçãoIniciar sessãoDisparo sin piedad, su mano toca mi hombro en forma de orgullo.
_ Una vez más- su vos es suave pero demandante.
Sin dudarlo disparo otras ves.
_ Muy bien Ángel- su sonrisa se ensancha- no habrá nadie quien te pueda detener.
Asiento, de acuerdo.
Sus ojos oscuros, piel blanca y pelo igual de oscuros, la hacían luir una mujer exótica, sus curvas bien marcadas, que esconde detrás de unos pantalones de chándal. Ell







