El hombre frente a mí me da una última mirada antes de retirarse a donde el entrenador se encuentra discutiendo con el del equipo rival, puedo ver también que el padre de Mei a bajado hasta la cancha y se acerca al entrenador. Mis ojos viajan a mi alrededor solo para ver cómo los jugadores están golpeados y sudorosos; aunque las cosas se han calmado continúan gritando y amenazándome de lejos entre ellos.
Mi ritmo cardiaco se ha acelerado precipitadamente y toda la bulla está haciendo que empiec