Mundo ficciónIniciar sesiónAlexander chupó y tiró con cuidado los pliegues del interior de Tara, las piernas de ella casi la dejaron caer al suelo, de un movimiento calculado y con cuidado, la levantó y la recostó en la cama, para ser precisos en el centro, aun con sus respiraciones agitadas, Alexander caminó hacia la caja, tomó las esposas de cuero y caminó hasta ella que aun respiraba inestable, pero ella se dio cuenta de las intenciones.
—Espera, espera, ¿Qué vas a hacer?—Tara p







