Mundo ficciónIniciar sesiónTara abrió los ojos poco a poco hasta que recordó donde estaba: su hacienda. La gran ventana que abarca una pared completa con vistas al jardín, le provocó emoción. Hace varias semanas atrás se había visto aquí mismo, en su habitación, vistiendo el traje de novia, a unos momentos de bajar del brazo de Emerson,







