Mundo de ficçãoIniciar sessãoTara sintió como la sábana que la cubría a medio cuerpo, fue retirada. Se encontraba boca abajo y con la mejilla contra la cama, no quiso abrir los ojos, tenía demasiado sueño, su cuerpo reclamaba descanso después de horas de tener sexo y experimentando nuevas posiciones para alcanzar orgasmo que nunca creía que de esa manera una mujer pudiese satisfacerse. No se movió, no quería moverse realmente, el dolor entre sus muslos era molesto.
—Despierta...—escuchó la voz de Alexander en un







