Mundo ficciónIniciar sesiónLa desesperación y angustia por mi hermana me estaba consumiendo. Caminaba de un lado a otro en la sala de espera del hospital, porque el médico que atendió a Lucciano no tenía el instrumental para tratar a Nella.
Mis gritos habían movilizado a toda la casa y en menos de dos minutos la habitación de Nella se llenó de per







