Lucya:
Me sentía incómoda aunque feliz de ver a Nora y Antonio bailar en la pista, pero la voz de Emiliano me estaba molestando, más sus halagos sin sentidos, aunque lo que más me desquició fue la forma distraída en la que tocó mi pierna, como si yo le hubiese permitido a aquella cercanía, creí que había establecido la línea de la amistad, una que no se debía pasar, una que él no estaba tomando en cuenta, y ya me estaba cansando de hacérselo ver, más aún cuando empezó con toda estupidez de que