Mundo ficciónIniciar sesiónTristán Dagger estaba sentado en el trono. Ataviado con un jubón azul y dorado y una larga capa blanca nívea que se abrochaba por enfrente con un lujoso y brillante broche chapado en oro, el nuevo rey estaba terminando de escuchar la ceremonia religiosa precedida por el maestro Luc y una docena de nuevos fieles.
Las enormes columnas de piedra de la sala real parecían gigantescos centinelas que esperaban, al igual que Tristán, ansiosos el terminó







