Mundo ficciónIniciar sesiónFuera de los muros del palacio real, el pueblo estaba sumido en la acostumbrada monotonía. La observación que Giselle había hecho a su paso era, hasta cierto punto, acertada. La gente iba y venía, sumida en sus propios problemas e importándole poco quien gobernara la ciudad. Gran parte de su indiferencia se debía, quizá, a que, en los pocos años de reinado de Iván, no se habían hecho grandes mejoras. La admini







