Ciara.
Miro a Draben desde uno de los ventanales de la mansión, lleva una camisa polo verde con unos pantalones negros y zapatos del deportivos blancos.
Habla por el teléfono mientras su ceño está fruncido y sus ojos cubiertos por lentes negros que no tarda en quitarse mientras gruñe en Alemán.
Es muy guapo.
Mi corazón se acelera como un loco cuando recuerdo lo que Dominick dijo.
Ser de ambos....
¿Podría soportarlo? No lo sé pero lo intentaría.
Esto es un gusto indebido, un gusto prohibido porq