Anastasia se sentía nerviosa por lo que tenía que hacer. Luca le había dado un frasco con un líquido que supuestamente haría dormir a Raphael toda la noche y no la obligara a estar con él. Pero no estaba segura de cómo hacerle beber esa sustancia, ya que Raphael era muy desconfiado y siempre vigilaba lo que ella hacía. Además, tenía que soportar sus avances indeseados, como en ese momento que le tocaba el muslo en el auto y le sonreía con malicia.
—Tengo una sorpresa para ti, amor —le dijo él c