Luca, Nos Están Atacando...
Luca y Anastasia se bajaron del coche y se dirigieron a la entrada de la mansión donde se celebraba la subasta. Luca llevaba una pistola escondida en la parte baja de su pierna y un micrófono en la oreja para comunicarse con su padre y sus hombres. Anastasia iba vestida con un elegante vestido rojo que resaltaba su belleza, pero también su nerviosismo. Luca le dio un beso en la frente y le susurró al oído.
—Tranquila, mi amor. Todo va a salir bien. Vamos a recuperar a nuestra Esmeralda y nos va