Luca se bajó de la camioneta y se dirigió a la fábrica donde Anastasia le había dicho que estaban escondiendo después que él auto donde iban le poncharon las llantas.
Cuando las dejó ir con su padre, nunca pensó que el maldito de Raphael los persiguiera, sabía de los alcances de Raphael, lo peligroso que era, ahora estaba sumamente preocupado, pues él no se detendría ante nada para conseguir lo que quería y era a ellos dos muertos.
Luca no iba a permitir que le hiciera daño a su familia, a los