El pensamiento la atraviesa como una espada, pero todo se nubla cuando siente lo increíble que se siente su boca sobre la suya. La forma en que sus labios amasan lo suyos es única, que puede ser adictivo, hace tanto que no sentía algo así.
Un gemido de satisfacción abandona su garganta mientras él la aprieta más a su cuerpo.
Sus lenguas se acarician, Aurora se queda sin aliento, Luca la domina y todo en lo que puede pensar es en someterse a él.
—No quiero para —escucha que dice aun sobre sus