Anastasia se siente atrapada y desesperada, sin saber dónde estaba, después que salieran del aeropuerto Raphael le inyecto algo que la dejó inconsciente. En lo único que pensaba todo el tiempo era en su hija que estaba con Helen y temía que de verdad pudieran hacerle daño, Raphael era un monstruo. Cada día es una tortura, solo recibía pan y agua como comida y tiene que soportar las visitas de Raphael, que la toma como si fuera una cosa.
Aunque luchó él infeliz de Raphael, la drogaba para comet