Mundo ficciónIniciar sesiónEstaba allí, en el bosque, casi había oscurecido, pensando en qué quizás había hecho mal en ir. Justo iba a arrepentirme y a marcharme a casa, cuando le vi, llevaba una camiseta blanca y unos pantalones negros, y sus ojos eran oscuros. No era Ivar, era Arr, lo reconocí en seguida.







