91. PADRE SOLTERO.
POV. SEBASTIÁN.
— ¡Ma-mamá! ¡Ma-mamá! ¡Ma-mamá! — Los gritos iban en aumento, acompañados de gemidos y mocos que se mezclaban con lágrimas gruesas que rodaban por las regordetas mejillas de Leo.
Al tiempo Theo se despertó y como por una acción de cadena o repetitiva empezó a llorar junto a su hermano.
Yo estaba despierto, mirando al techo y aunque no estaba viendo a mis hijos, sabía que eso era lo que estaba pasando porque era como la escena de una mald¡ta película que se repetía una y otra vez.