13. ESA NOCHE 2.
POV. LUCÍA.
Mis labios estaban palpitando, mi cuerpo estaba ardiendo y mis ojos estaban fijos en los de Sebastián.
El camino a casa había sido bastante corto, o al menos a mi me lo pareció porque no pude despegarme de sus labios y podía sentir como sus manos se aferraban a mis caderas y mi trasero, sentir la delicadeza con la que sus manos rodaron por entre mi falda y tiraron de la pequeña tanga que cubría mi intimidad hasta que la rompió.
— Lucía, ¿estás segura? — la pregunta la hizo mientras