Capítulo 46: Está bajo mi control.
—Mey, no fue mi intención, yo… yo me cegue por la rabia y mi abuela aun no despierta han pasado dos años y… ella sigue en coma —sus palabras apaciguaron a la chica.
Respiró profundo y se sentó. —Martín, no tuve nada que ver con la caída de la abuela, yo la adoraba y aun pienso en ella, pero… yo no podría volver contigo nunca más —musitó, e intentó levantarse.
—Espera.
sujetando su mano la acarició haciendo que ella cerrara sus ojos con fuerza.
—Por favor déjame ir.
—No puedo, ¿sabes cu