—Tu, ¿cómo te enteraste que era tu hermano? —Meylin, le contó toda la historia, mientras llegaban a la villa, caminando como una familia de tres, entre risas y plática, se dio cuenta que aún ama a este hombre.
Martín acostó al pequeño Liam, en la cama y Meylin, enseguida trajo dos toallas y aseo al pequeño Liam, para ponerle la pajamas, bajo la mirada de su esposo, quien estaba maravillado al ver el cuadro tan conmovedor frente a él, arrepintiéndose por completo de todo lo que había hecho, la