Capítulo 41

He terminado  de hacer mis quehaceres y la señora Corina apenas se ha podido despegar de su hijo. Joe parece algo tranquilo y de vez en cuando voy a ofrecerle algo de comida o de agua. 

—¿Cómo te sientes Rose? —es la señora Adriana quien llega a la cocina con el último plato utilizado en la cena. 

—Bien —miento, y ella se me queda mirando por bastante má

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