CAPÍTULO 45. El precio de no rendirse
CAPÍTULO 45. El precio de no rendirse
Liliana
Sé que debería irme. Debería dar la vuelta, subirme al primer autobús y desaparecer, pero mis piernas no me obedecen. Mi corazón, terco como yo, se aferra a la idea de que Logan me necesita.
A pesar de que las cosas no son miel sobre hojuelas entre los dos, no puedo irme, siento que todavía le debo la verdad.
A pesar de todo lo que ha pasado son su… prometida, de la bofetada y de los guardias arrastrándome fuera del hospital, no puedo irme.
A pesar