CAPÍTULO 12. El peor monstruo
CAPÍTULO 12. El peor monstruo
Liliana
Abro los ojos, todavía medio aturdida. La luz del cuarto es suave, pero a pesar de la tranquilidad de la habitación, una sensación de alerta me recorre. El doctor Esteban está a mi lado, sonriendo con amabilidad mientras revisa mi presión.
—Liliana, estás recuperándote bien, pero tienes que descansar —me dice con suavidad, y yo asiento, aunque algo en mí me grita que no puedo relajarme. No aquí.
—Gracias, doctor —murmuro y mi mirada se dirige hacia la puert