Miedo a perderla.
Agustín respiró con tranquilidad una vez qué salió del despacho de Guillermo, había estado aguantado la respiración sin darse cuenta.
Después de eso fue a ver a sus padres, a los cuales no veía hacía días, estuvo con ellos el resto del día, inconscientemente estaba evitando ir a su apartamento, pues no sabía como ver a la cara a Abigaíl.
…
Agustín.
Sí, soy un cobarde, el miedo había llenado mi cuerpo, Abigaíl se había sincerado conmigo y sabía que también debía hacer lo mismo, pero no tenía el