Distanciamiento.
El resto del fin de semana paso, Abigaíl disfruto de su descanso y evitando al máximo a Agustín, cada que él llegaba a buscarla, ella no habría la puerta y si se lo encontraba en las escaleras o en la entrada del edificio siempre sacaba una escusa para irse. Así llego el día lunes, Abigaíl se levantó como de costumbre, se alistó, ese día eligió una falda ceñida, hasta las rodillas en un tono oscuro y la acompañó de una camisa manga larga con un ligero escote, en un tono rosa palo, peinó su pelo