Mundo ficciónIniciar sesión—Pat, basta… —El coreano se dio la vuelta para encarar a su novio, sus mejillas ardían de la vergüenza mientras éste mantenía una brillante sonrisa en sus labios— Estamos en un lugar público —regañó en un susurro mientras subía la mano del menor que seguía bajando por su espalda.
—Yo quería que nos quedáramos en el departamento y viésemos una película, per







