Zack maldijo su suerte mientras salía de otra de las escuelas primarias en las que realizó esas tontas ferias de ciencia idea de su padre.
La primera no fue tan mala, ya que fue en la escuela de su hermanita menor, Samanta, pero las otras ya lo estaban hartando. Si bien disfrutaba ver el entusiasmo de las mentes jóvenes enamoradas de la ciencia, tener que lidiar tanto con mocosos era un verdadero dolor de muelas y era agotador.
Al menos solo le quedaban otro par de escuelas para que esta abs