Izan
No podía dejar de mirar a mi pareja.Me había despertado hacía un buen rato y desde entonces no podía parar de mirarla como un puñetero acosador.
Nunca pensé que la tendría así, durmiendo plácidamente, desnuda, entre mis brazos.Mi Luna, mi maravillosa Luna.¿Por qué había tenido que sufrir tanto?.
Si Yelena no hubiera matado a Frank lo habría hecho yo mismo con mis propias garras. Cuando luego se sinceró y me contó todo lo que había sufrido tuve el impulso de ir a despedazar su cadáver hasta