Yelena
Por un momento pensé que el Alfa me iba a besar y, siendo sincera, me sentí un poco decepcionada cuando no lo hizo.Luego me susurró en el oído y todo mi cuerpo se estremeció.Mis barreras estaban cediendo y no creía poder mantenerlas por mucho más tiempo.
Comimos el desayuno que había preparado y me sorprendió lo rico que estaba todo.Cuando estábamos terminando nuestro pequeño entró frotándose los ojos.
—Buenos días,¡Papi!¡has dormido aquí! —en cuanto vio al rubio mayor se abrazó a sus