Habían pasado varios días desde que Elysia y Cassian se habían conocido por primera vez. Los preparativos de la boda estaban en pleno apogeo, pero a pesar de todos los arreglos, la pareja apenas se veía.
La mansión parecía casi demasiado grande, resonando con silencio en algunos rincones y llena del suave murmullo de los sirvientes en otros.
Cassian pasaba la mayor parte del tiempo en la fábrica, supervisando las líneas de producción, revisando cuentas y tomando decisiones que lo fatigaban más