―¿Entonces te vas a entregar a mí todos los días? ¿Estás dispuesta a pertenecerme, a esperarme cada que lo decida? ¿A jugar conmigo cada que quiera, cada que te indique y como lo quiera? ¿Estás dispuesta a ser mía, por completo?, ¿a aceptarme en tu interior como tu dueño?, ¿a dejar que me meta en lo más profundo de tu ser y te llene de mi caliente semilla?, ¿a venir a mí, sumisa, cada que quiera estar entre tus piernas, sin protección, solo siendo nosotros, sin importarte nada más, sin interesa