Mundo ficciónIniciar sesión¿Y yo creyéndome seductora? ¡Vaya broma!
Gemí cuando mordisqueó con fuerza el pezón y me hizo sisear entre el dolor y el placer.
Jadeante, me vi obligada a responder, es lo que quería.
―Te… quiero… a… ti… ¡Por favor! ―lloriqueé y acaricié su rostro, queriendo impulsarlo hasta mi lado, pero no sucedió.
Sonrió y nos giró, dejándome caer sobre su







