Capítulo 25. Sucumbir al deseo.
Después del beso, se quedaron un rato más cerca del gran cedro. Inspeccionaron la zona con intención de conocer la vegetación y la fauna.
Jimena escuchaba complacida las explicaciones de David sobre cada cosa que descubrían, al tiempo que compartían sensuales caricias y besos arrebatados.
El nivel de paz y felicidad que ambos experimentaban en aquel lugar los tenía caminando sobre nubes.
Sin prisa se dirigieron, tomados de la mano, hacia el parador turístico. Disfrutaban del paisaje, de las vis