Capítulo 45. Un viaje sin boleto de retorno.
Alec salió de su habitación cuando vio que el helicóptero que se llevaba a París despegó de la isla. Se había despertado muy temprano, pero se quedó en la cama pensando en lo que debía hacer. Unos minutos después de ver volar el aparato salió en busca de su hermano, lo encontró sentado en el despacho leyendo unos documentos.
―Aristo, necesito hablar contigo ―dijo con voz seria.
Su hermano levantó la cabeza de los documentos y lo miró con el ceño fruncido.
―Supe que te desmayaste ayer en la play