Samantha vio a Aristo bajar del helicóptero, su cuerpo denotaba la rigidez de la furia, si quería pelea era justamente lo que iba a obtener por lo que levantó la barbilla en un gesto de desafío. La mujer que lo complacía y lloraba si él estaba molesto con ella se había muerto mucho tiempo atrás y en su lugar estaba una que no le importaba en lo más mínimo plantarle cara.
―¿Cómo está Demetrios? ―preguntó cuándo él llegó a su lado.
Por suerte el piloto había apagado el helicóptero y podían habl