—No lo sé, Camila ha estado desaparecida durante mucho tiempo y aun nada que aparece la condenada muérgana —dijo papá, en tono serio.
—Entendido, señor Martínez. Seguiremos buscando, pero también esperamos que coopere con nuestro trabajo.
En realidad, no importa cuánto busquen los policías, nunca podrán encontrarme.
Porque sigo enterrada en ese maletero, mi cuerpo está completamente descompuesto y pronto no quedará más que un esqueleto.
¿Cómo podrían encontrarme?
La policía investigó por todas p