La distancia entre la pareja era notable ante los ojos de cada miembro del lugar. Se pasaron la mañana viendo como Teo corría desesperado detrás de Itzel, pidiendo y rogando para que reconsidere la ruptura del vínculo la noche siguiente. Pero sabía que por más que hiciera, la mujer no daría el brazo a torcer, seguiría con la decisión desvincularse del pobre alfa.
Obviamente, ellos no iban a quedarse al margen, opinaron entre sí sobre el asunto e hicieron saber a Itzel, el desprecio aberrante q