El reino estrella.
Mientras caminaban por los pasillos iluminados por la suave luz de la mañana, Itzel sentía cómo el poder de su loba interior se calmaba tras el enfrentamiento. A su lado, Teo parecía perdido en sus pensamientos, probablemente repasando los puntos clave para la reunión con el consejo.
—¿Estás bien? —preguntó Teo, rompiendo el silencio.
Itzel asintió, aunque su mente aún estaba en la confrontación.
—Sí, solo estoy pensando en lo que esa empleada dijo. No entiendo por qué hay tanta resistencia a m